Notas con los tags ‘desarrollo sustentable’

Empresas que hacen la diferencia

Viernes, Junio 26th, 2009

Me gustó mucho leer la nota escrita por Moira Lowe que a continuación les comparto:

“Cuando hablamos de valores en los negocios, estamos hablando de un recurso potencial que está conectado con el propósito del mundo de los negocios: servir. Estoy hablando de negocios como agentes de beneficio del mundo. Hoy en día, cuando hablamos de empresas que hacen la diferencia, nos estamos refiriendo a organizaciones que entienden la ventaja competitiva de los valores.

Entenderán la importancia de su relación con sus proveedores y clientes, con su propia gente o cliente interno y con el medio ambiente. Su supervivencia o sustentabilidad en el tiempo depende fundamentalmente de esto. Aunque todo a su alrededor cambie -las condiciones del mercado, la disponibilidad de los recursos materiales, la legislación, el medio ambiente, etc.-, la constante frente a todas las variables es que tiene un propósito y un potencial que no dependen de nada externo a ello. Su misión y su gente representan el capital humano donde están guardadas las ideas, la fuerza intrínseca de toda creación posible, el diseño de sus sistemas, los procedimientos, de su estructura, de su imagen, de su impacto, etc.

Todo depende de las mejores ideas y éstas están en el individuo; no en las cosas ni en las situaciones, sino en las personas. El presente y el futuro de una organización depende enteramente de su relación con las personas a quienes sirven y de quienes se sirven.”

Link a Nota completa >>

Cambiando el mundo de a un regalo por vez.

Viernes, Enero 9th, 2009

Queremos comentarles una propuesta que nos pareció muy interesante para divulgar ya que atiende a nuestras ideas de sustentabilidad y de solidaridad:

Empieza el año, y también, una nueva vida que muchas veces se inicia con la limpieza de aquello que no nos sirve y no estamos dispuestos a seguir teniendo con nosotros. Entre esto hay cosas que guardamos quizás por mucho tiempo porque nos cuesta separarnos de ellas y por otro lado porque querríamos que alguien las aprovechara y no sabemos cómo hacerlo.

Cambiando el mundo de a un regalo por vez, ese es el lema de Freecycle, un movimiento de personas interesadas en disminuir los contenidos de los basureros, promoviendo el intercambio de elementos usados, mientras se construye un sentimiento de comunidad. Es totalmente gratuito, y está abierto a todo aquel que quiera desprenderse de algo especial - ya sea una silla, una puerta, un juguete, un uniforme o hasta un árbol- en lugar de tirarlo a la basura y por supuesto, a todos aquellos que necesitan algo y que pueden obtenerlo gratuitamente.

The Freecycle Network™, que empezó hace 5 años con tan sólo 30 miembros, ya cuenta con una red de más de 5.7 millones de personas en más de 85 países, y en Argentina encuentra su mayor movimiento en su grupo Yahoo. No es un lugar en donde sólo obtener cosas gratis, sino que busca promover sentimientos de sustentabilidad y comunidad, reciclando diariamente en todo el mundo cerca de 600 toneladas de potencial basura, recirculando su uso.

A propósito de la sobreproducción y ciclo de las cosas, les compartimos un video que nos envió hace un tiempo Ezequiel Fonseca. Dura unos 20 minutos, y vale la pena el bookmark. Lo mejor? Los conceptos de obsolescencia planificada y percibida.

Versión doblada al español del video de Annie Leonard. Producción del Video: Free Range Studios. Doblaje al castellano: Asociación Civil El Agora, Argentina. El video original en inglés puede ser visto en http://www.storyofstuff.com/

Para más información o consulta sobre FreeCycle:
- Grupo oficial de Buenos Aires
- Página oficial de The Freecycle Network™

“Ya no es negocio ocuparse sólo de los negocios”

Lunes, Noviembre 24th, 2008

por Bernardo Kliksberg.

Cuando hablamos de Bernardo Kliksberg estamos nombrando a uno de los pensadores que mejor comprende la crisis por la que atraviesa el desarrollo de la mayoría de los países.

El fracaso del desarrollo puramente económico que no ha traído como consecuencia un desarrollo social equitativo, la magnitud de la pobreza a niveles vergonzantes, la inequidad en América Latina son los temas que profundiza y a cuya solución apuesta con una receta propia:

más ética = más desarrollo, más educación, más salud, más participación y organización social = menos pobreza, menos delincuencia.

Transcribimos una síntesis de uno de los temas que más importancia le asigna: la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) que propicia el compromiso ético de la empresa con la comunidad que la rodea, con causas de interés público, con los productos que fabrica, con el cuidado del medio ambiente, con brindar condiciones de trabajo justas y con un juego limpio hacia los consumidores.



>> Entrevista a Bernardo Kliksberg

“Sostenibilidad 2.0”

Domingo, Octubre 5th, 2008

Empresas y ciudadanos en red frente a los desafíos planetarios.

de Ernesto van Peborgh.

Es un wikilibro, y como tal, puede ser leído en la Web, editado, comentado y ampliado por los lectores.

En Rayuela, nos interesó su lectura, por su afinidad con nuestros objetivos y porque trata el tema en sus aspectos teóricos y en sus implicancias concretas, analizando los logros, las dificultades y las vías para resolverlas.

Ernesto van Peborgh comienza relatando la evolución del término “sostenibilidad” desde los años 70, en los que se empezó a tomar conciencia de los crecientes problemas globales, de superpoblación, escasez de agua, de alimentos y deterioro ambiental.

A comienzos de los 90 la noción de sostenibilidad se aplicó principalmente a la esfera ambiental, sin embargo en el transcurso de esa época su uso se expandió hacia distintos espacios políticos, sociales y empresariales.

Diversas definiciones complementarias entre sí, han ido enriqueciendo el contenido del desarrollo sustentable. Pensadores, líderes sociales, empresarios y gobernantes se reunieron bajo el amparo de organizaciones internacionales, pasándose de una visión donde el hombre concebía al planeta como un depósito de materias primas a su disposición -lo que condujo al desastre ecológico-; a una visión en la que el hombre y la naturaleza son interdependientes, procurándose el desarrollo armónico de ambos.

El desarrollo sostenible es considerado actualmente como un proceso de cambio a largo plazo por el cual la explotación de los recursos, la orientación del desarrollo tecnológico y científico, las inversiones y el cambio institucional buscan satisfacer la necesidades de todos los seres humanos tanto en el presente como en el futuro cuidando la calidad de la vida, protegiendo el medio ambiente y los ecosistemas de la tierra y proyectándose en todas las áreas del quehacer humano.

Los avances que se fueron dando en el plano teórico, también se fueron consolidando en la realidad. Originariamente fue importantísimo el papel que cumplieron las ONG como fuerzas impulsoras. Ellas nacieron como respuesta de la sociedad civil a los problemas sociales y ambientales y sus reclamos ante gobiernos y empresas han tenido una magnitud creciente.

La irrupción de Internet fue otro factor que favoreció la interconexión, el intercambio de experiencias exitosas, y la posibilidad de tener acceso instantáneo a un abanico de fuentes de información y financiamiento.

Se organizaron redes de organizaciones solidarias que potenciaron los esfuerzos y dieron fuerza a los reclamos entretejiendo y construyendo comunidades activas y autogestionadas.

Hoy, se aprovecha la interactividad y la inteligencia colectiva, que de ella surge, para gestionar nuevas formas de aporte al desarrollo sostenible

A ello se suman los medios participativos de comunicación como la Web 2.0 cuyo poder se multiplica día a día y se expande más allá de las fronteras favoreciendo la responsabilidad y la toma de conciencia del consumidor para que manifieste su preferencia por productos “limpios”.

Las empresas se han ido insertando gradualmente en este contexto cultural y poco a poco modifican sus objetivos y procederes.

Toman conciencia de que su mayor capital son las personas que la integran y procuran desarrollarlas en todo sentido, perciben interés por la sostenibilidad en el mercado y en sus clientes, van cambiando sus valores y desean expresar transparencia, diseñan nuevas técnicas y procesos que reduzcan el impacto ambiental de sus productos, constituyen alianzas entre empresas y con organizaciones sociales y surge en ellas la necesidad de planificar a largo plazo.

Aparecen las “empresas sostenibles” que se reconocen a sí mismas como partes integrantes de la comunidades en las que operan y por lo mismo, se sienten responsables del bienestar y de los problemas que enfrentan. Procuran el crecimiento económico, pero unido al crecimiento social y al cuidado ambiental.

Para medir estos progresos han incorporado indicadores económicos, sociales y ambientales (Triple Bottom Line. TBL) que evalúan el impacto de cada acción empresarial.

Ernesto van Peborgh pasa a describir las experiencias de empresas exitosas en distintas partes del mundo, separándolas en tres grupos: las empresas que abrieron caminos y fueron pioneras, las que nacieron sustentables y las que si bien nacieron dentro del anterior modelo empresarial, introdujeron algunos cambios hacia la sustentablidad.

Los principales CAMBIOS EN CUANTO AL DESARROLLO DEL CAPITAL HUMANO que cita son: dar condiciones de trabajo dignas, salarios justos, respeto a las leyes laborales, oportunidades de creScimiento personal, capacitación, adecuado ambiente de trabajo, seguridad, higiene, honestidad, confianza, búsqueda de la permanencia en el trabajo, cuidados de las partes interesadas que rodean a la empresa (accionistas, clientes, transportistas, asociaciones de vecinos, sindicatos, etc.)

Los CAMBIOS EN CUANTO AL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE son: uso de productos no tóxicos, uso de envases retornables y menos contaminantes, telas de fibras naturales, uso de poliéster reciclado, uso de papel reciclado, uso de ingredientes naturales, reducción de fertilizantes químicos, granjas ecológicas, reemplazo de fragancias químicas y emulsionantes por sustancias vegetales, reducción de desperdicios y reciclado, plantas de tratamiento de desperdicios, uso de desechos para abono y fertilizantes, reducción de bolsas plásticas, reducción de emisiones tóxicas, reducción del consumo de energía, agua y gas, baños con bajo consumo de agua, nuevas tecnologías alternativas de energía (paneles de energía solar, energía eólica) adquisición de bicicletas para los trabajadores, incentivos para el uso de automóviles y buses que usen energía alternativa, reemplazo de la tala de bosques, ventas por Internet para bajar el costo de la energía, uso de teléfonos comunitarios, donaciones a causas humanas y ambientales, etc.

La lectura de estas experiencias es ilustrativa y auspiciosa.
Junto al impecable desarrollo teórico componen una obra de consulta indispensable sobre el tema.

Sin embargo, en la práctica, falta un largo camino para recorrer.

Según van Peborgh, para que la sustentabilidad se generalice, hace falta un profundo cambio de valores que lleve a actitudes éticas responsables en todos los niveles del que hacer humano.

Susana Pazos.

¿Recursos Humanos impulsando el Desarrollo Sustentable?

Miércoles, Agosto 27th, 2008

“El Principito”, Antoine de Saint-Exupéry

Poco a poco se va tomando una mayor conciencia de que el desarrollo económico y tecnológico, con sus grandes logros, provocó también grandes daños a la naturaleza y al medio ambiente y que sus beneficios no se extendieron a todos los hombres por igual.

Eso nos lleva a pensar que habría que procurar un desarrollo más amplio, que cuidando los recursos naturales y creando un ambiente saludable, no contaminado, alcance a todas las personas. Un desarrollo sustentable, que se sostenga a sí mismo y que satisfaga las necesidades de las generaciones presentes sin perjudicar a las futuras.

¿Es esto posible? ¿Pueden las personas, los grupos sociales, las instituciones y las empresas contribuir a lograr un desarrollo sustentable? Rayuela así lo cree y lo ha incorporado como uno de sus principales objetivos.

Una empresa sostenible es aquella que crea valor económico, medioambiental y social, a corto y largo plazo, contribuyendo al aumento del bienestar y al auténtico progreso tanto en su entorno inmediato, como del planeta en general.

Es una empresa que se preocupa, en la medida de sus posibilidades, por el cuidado y protección de los recursos con que cuenta la humanidad para subsistir - tanto los renovables (agua, aire, etc.) como los no renovables (carbón, gas, etc.) - así como por disminuir el consumo de productos que contengan contaminantes o que no puedan ser reciclados por el daño que causan o porque luego de ser usados pasan a engrosar enormemente los depósitos de basura.

¿Qué papel pueden jugar los sectores de Recursos Humanos? ¿Cómo lograr que las empresas comprometidas con una política de recursos humanos transmitan a sus equipos de trabajo no sólo los valores y objetivos que le son propios, sino además los de un desarrollo sustentable?

Esto será más fácil de lograr si las personas que integran la organización observan que la empresa se preocupa por:

estimular el talento, la responsabilidad y la dedicación.
la formación de los empleados y el conocimiento de sus expectativas.
el desarrollo de la competitividad y el liderazgo.
el establecimiento de procesos eficaces de selección de personal.
una actitud de servicio ante los clientes.
el apoyo a la excelencia, la innovación y la creatividad.
el desarrollo del trabajo en equipo.
la conciliación del trabajo con la familia.
procurar que el lugar de trabajo sea un espacio agradable.

Pero a la vez: ¿COMO PUEDEN CONTRIBUIR DE UNA MANERA MAS PRACTICA?

Poniendo en marcha un programa de sustentabilidad dentro de la empresa que incluya:

el control del consumo del agua, del gas y de la electricidad.
el control de las pérdidas de agua.
la separación de los residuos reciclables (vidrio, papel, aluminio, etc.).
la no utilización, en la medida de sus posibilidades, de productos de polietileno (bolsas, envases, etc.).
la reducción del uso del papel o su reemplazo por papel reciclado.
el uso de pinturas y marcadores al agua en lugar de los derivados del petróleo.
el uso de toallas de tela en lugar de las de papel.
el reemplazo de bombitas eléctricas de alto consumo por otras de menor consumo.
la reducción de la temperatura de la calefacción en invierno sin que se pierda la sensación de confort y comodidad.
la reducción de los ruidos molestos.

Estos ejemplos son sólo algunas de las prácticas que harán de su empresa una empresa responsable por el medioambiente.

¿Su compañía ha implementado alguno de ellos? ¿Cuáles han resultado exitosos y cuáles quedaron en el camino? ¿Qué otro tipo de acciones lleva o llevaría adelante?

Esperamos sus comentarios y propuestas.
Clara y Susana Pazos

Lectura Recomendada:
“50 cosas que los niños pueden hacer para salvar la tierra”. The Earth Works Group. EMECE.

 
 

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